OMPRESS-PERÚ (19-01-22) Este año abrirá sus puertas un nuevo seminario que acogerá a los seminaristas de vicariatos apostólicos de la Amazonia peruana. Son los vicariatos de, Puerto Maldonado, Jaén, San José del Amazonas, San Ramón, Vicariato y Pucallpa.

Según explican los obispos de estos vicariatos, reunidos recientemente en la ciudad costera peruana de Huacho, esta iniciativa de un seminario intervicarial es fruto de las conclusiones del Sínodo para la Amazonía, recogidas en el Documento Final y en la exhortación postsinodal Querida Amazonía. La formación de los futuros sacerdotes fue un debate presente en el Sínodo para la Amazonía, que ha sido retomado en la Asamblea Eclesial de América Latina y el Caribe, celebrada de 21 a 28 de noviembre de 2021.

El Documento Final del Sínodo, en su número 107, afirmaba que “la formación para el ministerio ordenado debe ser una escuela comunitaria de fraternidad, experiencial, pastoral y doctrinal, en contacto con la realidad de las personas, en harmonía con la cultura y la religiosidad locales, próxima a los pobres”. Al mismo tiempo insiste, en el número 108, que “en vista a ofrecer a los futuros presbíteros de las Iglesias en la Amazonía una formación con rostro amazónico, inserta y adaptada en la realidad, contextualizada y capaz de responder a los numerosos desafíos pastorales y misioneros, proponemos un plan de formación en línea con los desafíos de las Iglesias locales y la realidad de la Amazonía”.

Por su parte, Querida Amazonía llama a “revisar a fondo la estructura y el contenido tanto de la formación inicial como de la formación permanente de los presbíteros, para que adquieran las actitudes y capacidades que requiere el diálogo con las culturas amazónicas. Esta formación debe ser eminentemente pastoral y favorecer el desarrollo de la misericordia sacerdotal”.

En diferentes vicariatos ya existen seminarios desde hace años. Lo que se pretende con este nuevo seminario, como señalan los obispos, es unir fuerzas y buscar objetivos comunes que ayuden en el camino para hacer realidad una Iglesia con rostro amazónico, que responda a los desafíos de la Iglesia y de los pueblos de la región amazónica.