OMPRESS-ECUADOR (22-06-21) El Vicario Apostólico de Puyo, en la región amazónica de Ecuador, el burgalés Rafael Cob, ha conferido el ministerio de la Palabra y de la Eucaristía a cinco servidores de las comunidades de Boveras Montalvo. Se trata de tres hombres y dos mujeres: Franklin, Andrés, Juan, Susana y Áurea. La ceremonia tuvo lugar en el marco de la visita pastoral que el vicario está realizando a las comunidades indígenas Kichwas asentadas en el vicariato.

Como explican desde el vicariato, es la primera vez que se confieren estos ministerios a mujeres, después de que el Papa Francisco impulsara esta medida, en la línea expresada en el Sínodo Especial para la Amazonía. Los fieles a los que se han conferido los ministerios recibieron un curso específico y se prepararon durante tres años en el CEFIR, Centro de Formación Intervicarial Runa, un centro de formación indígena dirigido a los hablantes de lengua kichua, y que da servicio a los vicariatos misioneros de Sucumbíos, Aguarico, Napo, Puyo y San José de Amazonas.

Mons. Rafael Cob les recordó en la ceremonia que, al recibir este envío, los servidores iniciarán un camino de consagración y entrega a estas comunidades en las que la presencia de los sacerdotes es itinerante, debido a la cantidad de funciones que deben atender en territorios de difícil acceso y de grandes distancias, situación que ha motivado la consagración de nuevos ministros. Los miembros de la comunidad, gracias a ellos, podrán recibir la Eucaristía cuando los servidores convoquen a su pueblo a la celebración dominical y podrán llevar a enfermos o personas con impedimentos físicos la sagrada comunión.

Durante su intervención, el vicario de Puyo, que también es vicepresidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), recordó a estos hombres y mujeres la importancia del regalo que reciben y la bendición que Dios les hace al confiarles esta tarea que además representa un compromiso de servicio eclesial a la gente. Igualmente recordó a la comunidad que también debe unirse en oración por sus compañeros para que cada día su fidelidad crezca y su actitud sea un vivo ejemplo del encuentro con Dios y su empeño en la misión confiada.

“Jesús Eucaristía se quedará como nuevo vecino en el templo casa de Dios donde podrán acudir a rezar y adorar a Dios ante el Sagrario y alimentando su fe con el pan de vida eterna”, les indicó el prelado, al tiempo que agradeció a Dios que las comunidades residentes en la Amazonía ecuatoriana sigan su proceso avanzando en la madurez como pueblo de Dios.