OMPRESS-BRASIL (5-05-21) Los obispos brasileños de la Amazonia han alzado su voz contra un proyecto de ley que amenaza con volver “privadas” tierras federales deforestadas ilegalmente y perjudicando a los pueblos que las habitan. Al principio de su carta pública, los obispos amazónicos han querido recoge una cita del Papa Francisco en “Querida Amazonia” que describe muy bien lo que está ocurriendo con esta ley: “Y la colonización no se detiene, sino que en muchos lugares se transforma, se disfraza y se disimula, pero no pierde la prepotencia contra la vida de los pobres y la fragilidad del ambiente”.

El Proyecto de Ley 510/2021, señalan los obispos, “cambia las reglas para la regularización de la tenencia de la tierra en las tierras del Estado”. Este proyecto es prácticamente una copia de otra legislación y dictamen, “que ya había sido denunciado como perjudicial para los pueblos de la Amazonía, por nosotros los obispos, hace exactamente un año, en una nota pública”.

Los prelados brasileños citan un documento de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro que explica que “el Proyecto de Ley cambia el marco temporal, flexibiliza los requisitos para la regularización, amplía el procedimiento simplificado a las propiedades de hasta 2.500 hectáreas y debilita las salvaguardias ambientales”.

Y todo ello ocurre cuando hace unos días el Gobierno Federal brasileño declarara sus intenciones de preservar la Amazonia, en la Cumbre Internacional sobre el Clima, convocada por el Gobierno de Estados Unidos, a la que asistieron decenas de líderes mundiales. Aún así, explican, “la regularización de la propiedad de la tierra en Brasil es extremadamente relevante y requiere la atención de la sociedad. Pero, en una situación de emergencia como la que enfrentamos con la pandemia, no hay urgencia ni vacío legal que justifique la vuelta de un proyecto de ley sobre un tema tan complejo”, además, “para quienes han ocupado y producido en tierras públicas durante décadas, la legislación actual ya es suficiente”.

Aprobar este proyecto de ley supone, dicen los obispos, “consentir que nuestro patrimonio natural sea objeto de ocupación irregular para su posterior deforestación y titulación, lo que supone una afrenta para toda la sociedad”; además, no resolverá el problemas de “la falta de definición de la propiedad de la tierra, ni la reducción de la deforestación ilegal, por el contrario, puede agravar aún más los conflictos en el campo y aumentar la demanda de tierras, en la certeza de la legalización más adelante, con nuevos cambios en la ley”.

Por otro lado, cualquier cambio “en la legislación sobre la tierra debe apoyar la conservación de los bosques y garantizar los derechos de las poblaciones que los protegen, y no generar beneficios para los que han estado destruyendo la Amazonia, hay que punir a los que roban el patrimonio público, no premiarlos”. La Amazonia “no puede esperar más a que se tomen medidas para proteger el medio ambiente y a sus pueblos, ya que todavía hay más de 50 millones de hectáreas de bosques públicos sin designar”, por lo que consideran que “la gestión forestal sostenible y la creación de unidades de conservación son esenciales para la conservación de la Amazonia y el uso sostenible de los recursos de la región”. Puesto que estas tierras son patrimonio público y “es urgente que se discuta con toda la sociedad a través de, por ejemplo, audiencias públicas en los biomas que serán afectados, un requisito que no debe cumplirse mientras estemos en una pandemia”.

Y concluyen, “nosotros, Obispos de la Amazonia brasileña, conscientes de nuestra misión de pastores comprometidos con la vida de los pueblos de la Amazonia y de la selva, exigimos respetuosamente que el Proyecto de Ley nº 510/2021 sea retirado de tramitación”.