OMPRESS-ROMA (12-07-22) En realidad son 1.117 territorios de misión, jóvenes iglesias, con pocos años de existencia o con graves necesidades y que constituyen más de un tercio de todas las diócesis del mundo. A ellas se destinan los fondos recaudados por las Obras Misionales Pontificias, tanto las del Domund, destinadas a la evangelización, como las de Infancia Misionera para los niños y San Pedro Apóstol para las vocaciones.

La última de estas diócesis, la 1.117, la creó el Papa Francisco el 25 de marzo de 2022. Se trata de la diócesis de Tshilomba, en el sureste de la República Democrática del Congo. Se erigió por división de la diócesis de Luiza. En estos casos de división suele haber un fuerte aumento del número de fieles católicos. De hecho, la nueva diócesis cuenta con nada menos que 792.000 católicos, más del 60% de la población que abarca. Tiene por tanto más fieles que la mayoría de las diócesis españolas, por poner un ejemplo. Aún así solo 76 sacerdotes, algunos de ellos misioneros, forman parte de la misma, por lo que el seminario será una prioridad.

Estos 1.117 territorios están bajo los cuidados del Dicasterio para la Evangelización que, hasta el pasado 5 de junio, se denominaba Congregación para la Evangelización de los Pueblos y antes, cuando se creó hace exactamente 400 años, Propaganda Fide. Esta efeméride y otras que se han celebrado este año 2022, se englobaron bajo el lema “A hombros de gigantes”. El Dicasterio ha sido y es la institución que ha impulsado las misiones católicas en todo el mundo. Para el sostenimiento de estos territorios y la concienciación de toda la Iglesia en la común tarea misionera de todo bautizado cuenta con las Obras Misionales Pontificias. Se trata de tener presentes, como pedía el Papa Francisco en la constitución apostólica Praedicate Evangelium que reformaba la Curia Romana, “las cuestiones fundamentales de la evangelización en el mundo”, además de “la institución, acompañamiento y apoyo de nuevas Iglesias particulares”.

Estas 1.117 archidiócesis, diócesis, vicariatos apostólicos y prefecturas apostólicas – estas denominaciones dependen del estado de desarrollo de las mismas – se encuentran esparcidas en 139 países de todos los continentes, menos Europa. En África hay 518, seguida de Asia con 481. En América hay 72, la mayor parte vicariatos apostólicos en la región de la cuenca del Amazonas. En Oceanía, hay un total de 46. Entre los países con más diócesis están la India con 132, Nigeria con 56 y la República Democrática del Congo con 48.

No son ni mucho menos homogéneas, puesto que hay archidiócesis muy grandes como Nairobi, en Kenia, con casi cuatro millones de católicos y más de 700 sacerdotes. Y otras, como Ajmer, en la India, en la zona occidental de Rajastán, que solo cuenta con 7.000 católicos, a pesar de que ambas diócesis fueron creadas por la misma época.

La finalidad de tantos desvelos pastorales y económicos es que lleguen a convertirse en diócesis de “derecho común”, dejando de depender del Dicasterio para la Evangelización. De manera que, por ejemplo, el nombramiento de obispos dependa del Dicasterio para los Obispos, y los seminarios, del Dicasterio del Clero. Es lo que ocurrió con las seis grandes diócesis del norte de Canadá en 2016 que, desde su creación fueron territorios de misión, en Alberta, Manitoba, Ontario, Yukón y en los territorios del noroeste.