OMPRESS-NIGERIA (28-06-21) La Asociación Cristiana de Nigeria (CAN) ha advertido de esta inminente crisis alimentaria causad por la “creciente inseguridad” en el país más poblado de África. Desde la Asociación, que reúne a todas las confesiones cristianas presentes en Nigeria, apuntaban que “la creciente inseguridad en el país ha impedido que los agricultores de muchas comunidades rurales, especialmente en el norte, acudan a los cultivos”. Y aunque las lluvias hayan llegado, “los agricultores no pueden ir a las granjas por temor a ser asesinados o secuestrados por bandas”. Añaden que “la implicación de esto es que nos enfrentamos a una inminente crisis alimentaria y, a menos que se tomen medidas para proporcionar un entorno seguro para que los agricultores regresen a sus cultivos, es probable que tengamos más problemas con una población hambrienta y frustrada”.

Según los representantes de la Asociación Cristiana, “miles de nigerianos, especialmente en las comunidades rurales, se han quedado sin hogar por culpa de los bandidos”. Porque “diariamente en todo el país, las comunidades son invadidas y la gente está siendo asesinada o secuestrada por bandidos y otros elementos criminales”. La situación de inseguridad “ha paralizado la economía, mientras viajar por las carreteras de todo el país se ha convertido en una pesadilla para los nigerianos”.

Condenando los ataques y el secuestro de escolares en varios estados nigerianos, manifiestan su temor a que el aumento de esta violencia lleve a que “los padres y los niños se vean obligados a evitar asistir a la escuela, debido a los casos recientes en los estados de Kaduna, Zamfara, Katsina y Níger, donde los padres de niños secuestrados han pagado cientos de millones de nairas a los criminales por la liberación de sus hijos”. Esto sería un nuevo golpe al esfuerzo por cerrar la brecha educativa entre el norte y el sur.

Nigeria comenzó a sufrir esta situación en 2009, cuando los rebeldes de Boko Haram lanzaron ataques selectivos destinados a transformar la nación más poblada de África en un estado islámico. Desde entonces, esta organización terrorista, uno de los grupos islámicos más grandes de África, ha orquestado ataques terroristas indiscriminados contra varios objetivos, tanto a personalidades religiosas y políticas, como a civiles. La situación de inseguridad en el país se ha complicado aún más por la participación en la violencia de los pastores Fulani predominantemente musulmanes, también llamados Milicia Fulani, que recientemente han tenido frecuentes enfrentamientos con agricultores cristianos por los pastos.

El mes pasado, los obispos católicos de las provincias eclesiásticas de Onitsha y Owerri de Nigeria afirmaron que la nación está “en grave peligro”, por lo que es necesario tomar medidas urgentes que atajen la inseguridad.