OMPRESS-MYANMAR (1-07-21) La Pontificia Unión Misional, una de las cuatro Obras Misionales Pontificias, promovió este martes 29 de junio un encuentro especial de oración por la paz en Myanmar, con el rezo del rosario en italiano y birmano. Contando con la presencia de la comunidad birmana en Roma y de miembros de las Obras Misionales Pontificias y de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, se unieron a este momento de plegaria obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos desde Myanmar, así como directores nacionales y colaboradores de las Obras Misionales en todo el mundo. El lugar, el Centro Internacional de Animación Misionera de Roma, el conocido CIAM.

Desde la capilla del CIAM, y junto a quienes se sumaron a esta plegaria vía internet, se fueron desgranando los Misterios Gloriosos del rosario. Como explicaba el padre Dinh Anh Nhue Nguyen, secretario general de la Pontificia Unión Misional, se trataba de “expresar una profunda cercanía a esa nación que sufre, y rezar a la Virgen María en plena comunión con el Papa Francisco, que ha recordado repetidamente a Myanmar en sus intervenciones”. Como informaba la Agencia Fides, también estuvieron presentes Mons. Marco Tin Win, arzobispo de Mandalay, sacerdotes y religiosos birmanos, así como las comunidades de las Siervas Misioneras del Santísimo Sacramento, que han promovido también este encuentro de oración. La hermana Giusy Sozza, Madre General de la congregación, reconoció que estaba “conmovida al ver a las hermanas, que están experimentando grandes dificultades y sufrimientos, conectadas y unidas en oración comunitaria desde Myanmar”.

Los fieles birmanos siguen las indicaciones de sus obispos que, en su reciente Asamblea, indicaron el rezo del Rosario como “vía principal” para regenerar un clima de paz en la nación, invitando a todos los fieles, en sus respectivas diócesis, a rezar cada noche la oración del Ave María por la reconciliación.

“Quiero agradecer a quienes nos pudieron acompañar en presencia”, manifestaba el padre Nguyen, “así como a quienes nos acompañaron online”, y también a quienes “estuvieron presentes con su corazón en comunión de oración. Como Iglesia en camino, creemos en el poder misionero y evangelizador de la oración y confiamos la nación de Myanmar al Padre y a la Virgen María”.