OMPRESS-CHAD (22-11-21) En su apoyo a la evangelización, las Obras Misionales Pontificias han tenido siempre como una de sus prioridades el apoyo a los catequistas de los territorios de misión. Ellos hacen posible que la Iglesia sea una realidad viva en muchos lugares de las “periferias” de las que habla el Papa Francisco. Muchos misioneros, desde el terreno, recuerdan, como la misionera Gloria Varona desde Chad, que “la labor de los catequistas en las misiones es crucial, son los verdaderos protagonistas de la evangelización porque son ellos los que anuncian a Cristo a sus hermanos y en su propia lengua”.

Debido a esa prioridad de las Obras Misionales Pontificias, se destinaron sólo a Chad más de 100.000 dólares para el sostenimiento, formación y apoyo a los catequistas. El año pasado, una de las cuatro Obras Misionales, la Obra de la Propagación de la Fe, el Domund, envió un total de 89.191.734,25 dólares a las misiones; de esas ayudas 11.145.380 dólares fueron destinadas para sostener la labor evangelizadora de los catequistas en los 1.116 territorios de misión.

Sólo en la diócesis chadiana de Doba, cuentan con 250 catequistas a tiempo completo y otros 1.500 a tiempo parcial. La diócesis lleva adelante un eficaz programa de formación para dar respaldo a esta verdadera entrega misionera de los laicos chadianos. En el cercano vicariato apostólico de Mongo, son ellos los que preparan a los adultos catecúmenos de cara a su bautismo en la Vigilia Pascual. En la diócesis de Pala, existen cinco centros permanentes de formación para catequistas. Toda una labor de envío, formación y anuncio del Evangelio que, para las ocho diócesis de Chad, es su día a día.