OMPRESS-BANGLADESH (4-11-21) Los pasados 28 y 29 de octubre tenía lugar la peregrinación anual al santuario de Nuestra Señora de Fátima en Baromari, en el distrito de Sherpur, en el norte de Bangladesh, un país de mayoría musulmana, en el que los católicos son casi medio millón. El santuario se encuentra en la diócesis de Mymensingh, a casi 200 km de Dhaka, la capital del país. El año pasado, con el covid, la peregrinación apenas contó con 1.500 personas, pero este año, gracias a la mejora sanitaria en el país casi ha vuelto a la normalidad. Según declaraba el padre Torun Bonowary a la agencia católica UCA News, la asistencia superó las expectativas.

La mayor parte de los peregrinos acudieron al santuario mariano para agradecer a Nuestra Señora por salvarlos de la pandemia y orar por la fraternidad y armonía en la sociedad de Bangladesh. Según la diócesis de Mymensigh, cerca de 20.000 peregrinos, en su mayoría católicos, acudieron al santuario. El 28 de octubre participaron en la procesión mariana con velas, en el recorrido por la colina de los alrededores del santuario y muchos pudieron confesarse y participar en el Rosario además de en la misa especial que coronó la peregrinación, presidida por el cardenal Patrick D’Rozario, arzobispo emérito de Dhaka. La mayoría de los peregrinos presentes eran católicos de la etnia Garo, que vive en la zona. “La gratitud por las gracias otorgadas por María, Reina de Fátima, fue evidente en las oraciones y devociones de los cristianos que participaron en la fiesta anual”, explicaba el padre Bonowary.

Antes de la peregrinación, los fieles de 16 parroquias de la diócesis se prepararon de manera especial para la misma. Kabita Mrong, de 28 años, una mujer católica garo, llegó al santuario con su hijo de Dhaka. Kabita Mrong, que trabaja en un salón de belleza en la capital, explicaba a UCA News que perdió su trabajo durante la crisis sanitaria: “Vengo a la peregrinación todos los años, pero esta vez fue especial para mí, porque viví momentos particularmente difíciles durante la pandemia. Perdí mi trabajo pero gracias a las bendiciones de la Virgen pude encontrar un trabajo. Vine a agradecerle a María el protegernos”.

La devoción popular a María, y también a San Antonio, está muy extendida entre los católicos de Bangladesh, un país en el que viven 400.000 fieles en dos archidiócesis y seis diócesis. El país tiene una docena de santuarios católicos, el más frecuentado es el santuario dedicado a San Antonio de Padua, en el distrito de Gazipur, en la archidiócesis de Dhaka, con más de 50.000 peregrinos cada febrero. El santuario mariano de Baromari se levantó en 1997 como respuesta al llamamiento del Papa Juan Pablo II de fundar “peregrinaciones de fe”, en el marco del jubileo del año 2000. La peregrinación se inició el año siguiente, y se ha celebrado de manera interrumpida desde entonces.