OMPRESS-MOZAMBIQUE (16-12-21) El padre Massimo Robol es un misionero comboniano en Mozambique con el que se ha puesto en contacto Popoli e Missione, la revista de las Obras Misionales Pontificias en Italia que afirma rotundamente que con la variante Omicron del covid “hay un terrorismo mediático que discrimina a África”. Afirma que, desde el país africano ven “con cierta aprensión, la decisión tomada de bloquear vuelos desde el sur de África a Europa. ¿Es la ciencia una vez más rehén de la política? ¿El miedo prevalece sobre la razón? No sé. Me parece que en la variante Omicron hay terrorismo mediático que discrimina a África”.

El misionero habla desde Nampula, Mozambique, sobre la decisión europea que se ha extendido a varios lugares de África. Señala la perplejidad que suscita la reacción europea ante la nueva variante covid que viene de la República Sudafricana. “Nos parece una reacción demasiado apresurada la de cerrar vuelos desde Sudáfrica y Mozambique, ante el hecho de que esta variante no tiene el potencial destructivo que se teme”, dice. Y en segundo lugar, “aquí en Mozambique en estos días se habla muy poco de covid, muy poco de la variante Omicron por varias razones: en parte porque la vacuna antiviral todavía sigue llegan a cuentagotas y estamos parados en la segunda dosis que aún no se ha administrado a todos; luego las preocupaciones están ligadas a otras emergencias en vez de al covid”.

El misionero deja entender que África y Europa tienen prioridades sanitarias que divergen: “morir de Covid es absolutamente marginal y minoritario aquí, respecto a morirse de malaria, o a manos de los guerrilleros que todavía están presentes en Cabo Delgado (aunque la emergencia se ha atenuado), o simplemente por enfermedades relacionadas con la malnutrición”. Además, en Mozambique las lluvias están tardando en llegar con la preocupación que eso conlleva. “Las cosechas de enero serán escasas y no habrá comida suficiente para los más pobres si no llega pronto la estación de las lluvias que este año se está retardando más que el año pasado”.

Y luego está el último escándalo financiero que sí que está en la actualidad del país y que hace que en la actualidad la variante Omicron no ocupe lugar. Se trata de las “deudas ocultas” de tres empresas estatales en Mozambique que entre 2013 y 2014 firmaron préstamos de más de 2.000 millones de dólares y que no han devuelto ni declarado. La reacción del Fondo Monetario Internacional ha sido bloquear el programa de ayudas. “Estamos en apuros por culpa de estos delitos y los pobres son cada vez más pobres”, dice el padre Robol.