OMPRESS-MADRID (6-05-22) El ejemplo de los misioneros hace que muchos jóvenes, movidos por el Espíritu Santo, sientan la llamada del Señor. Muchos dan el paso, pero tienen serias dificultades para seguir adelante con su vocación. Para cuidar de ellas, el Papa tiene una herramienta: la Obra de San Pedro Apóstol, una de las Obras Misionales Pontificias.

Esta Obra tiene encomendado por la Santa Sede el cuidado de todos los seminarios diocesanos que hay en los territorios de misión, hay nada menos que 745. En total en 2020 esta Obra Pontificia envió en nombre del Papa 17.200.000 euros para ayudar a más de 83.000 vocaciones nativas. Con estas ayudas se cubren los gastos ordinarios del día a día, se construyen y mantienen las instalaciones, y se ofrece una educación de calidad equiparable a la de cualquier vocación en Nueva York o París.

En cuanto a los seminarios, se apoyó a 75.365 seminaristas y 2.201 formadores. Se acompaña el crecimiento de estas vocaciones desde pequeños. El 54% de los seminarios son menores, el 16% propedéuticos y el 30% mayores. En su mayoría se encuentran en África (63,5%) y en Asia (34%), pero también están presentes en América y Oceanía. En cuanto a los noviciados, que también se ayudan, la mayor parte son de congregaciones femeninas (72%). Se encuentran en África y en Asia.

Los católicos españoles apoyan cada año a estas vocaciones nacidas en las misiones a través de becas y donativos en las colectas de la Jornada de Vocaciones Nativas, que este año se celebra este domingo 8 de mayo. En 2021 se envió 1.620.735,69 euros, que apoyaron a más de 7.000 seminaristas en 52 diócesis de 19 países.