OMPRESS-REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (31-05-21) La hermana, de la Congregación de las Misioneras de África, las conocidas Hermanas Blancas, escribe desde Kinshasa, compartiendo la situación que vive en su día a día.

“Aquí estoy en un barrio de Kinshasa muy alegre, y donde la gente está llena de vida, sobre todo los niños y las niñas. Siempre saludan y son muy simpáticos. Cuando juegan parece que se les olvida que no han comido y están alegres. El año pasado, a causa del coronavirus perdieron muchos meses de escuela, pero ahora ya está abierta. Aquí dicen que no hay coronavirus. Y, gracias a Dios, hay muy poco… pero lo hay. Y además son muy reacios a vacunarse. No lo aceptan. Ayer me enteré de que vacunaban y con mi edad he ido a vacunarme, pero estábamos solos. Había cuatro personas para vacunarse y cuando volví a pasar, unos días después, para vacunarse sólo había una. Así es la realidad.

Normalmente ayudo en los procesos de los presos que no tienen a nadie. Pero con esto del coronavirus estoy de vacaciones forzadas porque no me dejan entrar en la cárcel y hacer el seguimiento. Pero aquí una no se aburre. Dios es grande. Aunque lejos, estamos muy, muy preocupados por los habitantes de Goma. Uno de los volcanes se ha puesto en erupción y la ciudad está llena de grietas por las que se ve el fuego. Se dice que el Lago Kivu, a cuya orilla está goma, tiene acumulado gas y que se puede inflamar. Las familias han huido y lo han dejado todo. Son situaciones más que dolorosas, viviendo en la incertidumbre total. Acordaros de vuestras misioneras y rezad por Goma y sus habitantes”.