OMPRESS-ROMA (13-05-21) El padre Tadeusz J. Nowak, OMI, Secretario General de la Pontificia Obra de la Propagación de la Fe, el DOMUND, ha escrito a todos los directores nacionales de la institución pontificia en el mundo para invitarles a colaborar con sus Iglesias particulares en el impulso a este ministerio laical, instituido por el Papa Francisco.

“Los catequistas prestan su servicio a la Iglesia desde el principio. Ahora la Iglesia reconoce el importante significado de este servicio instituyéndolo como ‘un servicio estable que se presta a la Iglesia local según las necesidades pastorales identificadas por el Ordinario del lugar, pero realizado de manera laical como lo exige la naturaleza misma del ministerio’.

Los catequistas tienen un papel importante e insustituible, sobre todo en los países de misión, donde a menudo son responsables de las comunidades locales, evangelizando y preparando los fieles a los sacramentos. En muchos lugares, también guían a la comunidad en la oración, predican y distribuyen la Eucaristía fuera de la Misa, cuando el sacerdote no está disponible. En la Carta, el Santo Padre insiste en que las personas llamadas a este ministerio, ‘reciban la debida formación bíblica, teológica, pastoral y pedagógica para ser comunicadores atentos de la verdad de la fe, y que hayan adquirido ya una experiencia previa de catequesis’.

Dado que la Pontificia Obra Misional de la Propagación de la Fe (DOMUND) concede anualmente fondos significativos para la formación y el apoyo a catequistas en los países de misión, es oportuno que el Director Nacional se preocupe de la adecuada formación de los catequistas, especialmente de los que deberán ser instituidos en el ministerio. Por eso, le invito a colaborar con los Obispos de su país para asegurar que se organice un adecuado programa de formación para quienes se preparan a este importante ministerio. La Pontificia Unión Misional, especializada en la formación de quienes están comprometidos en la obra de evangelización, puede ser de ayuda en este sentido.

Caminando hacia el 200 aniversario de la fundación de la Obra y al 100 de su declaración como Pontificia, recordemos siempre que no somos una agencia de financiación, sino una red de oración, formación y caridad, al servicio de la solicitud del Santo Padre por las misiones y las jóvenes Iglesias en tierra de misión”.