OMPRESS-CAMBOYA (9-12-21) En la iglesia de San José en Kdol Leu, en la prefectura apostólica de Kampong Cham, Jean-Baptiste Prak Hong era ordenado diácono, el primero de la etnia Bunong, una minoría que habita en la región montañosa del este de Camboya que hace frontera con Vietnam.

Mons. Olivier Schmitthaeusler, de la Misiones Extranjeras de París y vicario apostólico de Phnom Penh, acogió con satisfacción este regalo “ofrecido a toda la Iglesia camboyana”. La iglesia de San José, ubicada cerca del río Mekong, forma parte de la prefectura de Kampong Cham donde viven casi 4 millones de personas. Hay cerca de 20.000 católicos en el país, que tiene un vicariato apostólico y dos prefecturas apostólicas. Sin embargo, la historia del catolicismo en el país se remonta al siglo XVI. Antes de la casi aniquilación de la Iglesia y la expulsión de todos los misioneros extranjeros durante el régimen genocida de los Jemeres Rojos (1975-1979), casi 62.000 católicos vivían en Camboya. Los misioneros regresaron en la década de 1990 después del final de la guerra civil para reconstruir la Iglesia local de sus cenizas.

Por todo ello, la pequeña comunidad católica de Camboya, en un país predominantemente budista, recibió con alegría y entusiasmo al primer diácono de esta minoría étnica. Su comunidad celebró el acontecimiento con una colorida procesión, vistiendo sus trajes tradicionales acompañados de cánticos y tambores. La minoría Bunong vive principalmente en la provincia de Mondulkiri, en las montañas centrales de Camboya, cerca de la frontera con Vietnam. Hay casi 50.000 de ellos en el país, y en su mayoría se adhieren a la tradición animista, aunque algunos grupos siguen el budismo theravada o el catolicismo. Representan alrededor del 54% de la población de la provincia. Son tradicionalmente conocidos por cuidar de los bosques y criar elefantes, a los que tratan como miembros de la familia.