OMPRESS-ITALIA (10-09-21) La revista de las Obras Misionales Pontificias en Italia, Popoli e Missione, recoge varios testimonios de misioneros sobre cómo se están viviendo en Zambia, en Congo o en Haití, las consecuencias del covid, los miedos, la incertidumbre ante el futuro. Cuando en el primer mundo se discute si habrá una tercera dosis o no, allí las vacunas escasean o no llegan y se difunde el miedo a vacunarse, por mala información o creencias ancestrales. Las 50 naciones más pobres del mundo, entre las que se encuentran la República Democrática del Congo, Haití, Chad y Zambia, siguen recibiendo las vacunas a cuenta gotas, explican desde Popoli e Missione.

Tres misioneros italianos que trabajan en Haití, Congo y Zambia han hablado sobre esta situación con el SIR, la agencia de noticias de la Conferencia Episcopal Italiana. Maddalena Boschetti, laica fidei donum de la diócesis de Génova, que lleva 18 años en Haití cuenta que “en un mes aquí en Haití habrán administrado apenas unos miles de vacunas en total; pero el problema no es solo la cantidad de dosis disponibles. Parte del escollo radica en la falta de confianza de la gente, que no quiere vacunarse”. Cuenta como ella misma hizo “un gran esfuerzo para organizarme y vacunarme lo antes posible, con lo único disponible aquí hasta ahora que es Moderna y traje a tres chicos de la misión conmigo. Pero la vacuna tiene muy poco interés para la mayoría de la gente en Haití… Tienen poca fe en los médicos. Además tienen que afrontar los graves problemas vinculados al caos de bandas violentas que proliferan en todo el país y la destrucción por el terremoto”. Maddalena explica que el covid es solo una más de las causas de muerte en Haití y ni siquiera la peor: “Aquí estamos acostumbrados a la muerte”.

El misionero comboniano Antonio Guarino, desde Zambia, explica que “entre octubre y noviembre se espera una cuarta oleada de otra variante en Zambia. Por el momento todavía tenemos existencias de Astrazeneca pero están reservadas para segundas dosis. No se quiere seguir con la primera, si no se administra antes la segunda dosis a quienes ya la han recibido”, por lo que una gran parte de la población permanece sin vacunar. “La gente tiene miedo y no quiere vacunarse”, dice el padre Guarino. El mismo problema se registra en la República Democrática del Congo: el ébola ya había mostrado que se desconfía de los remedios. “La gente no se fía”, explica el padre Gaspare Trasparano, comboniano en Kivu del Norte, República Democrática del Congo, “de todas formas las cantidades de vacuna anti-covid son escasas: seguimos estancados en la primera dosis”.