OMPRESS-GUATEMALA (24-11-21) El misionero scalabriniano Matteo Luison está al frente de la pastoral de la movilidad humana en Guatemala y vive en su día a día las secuelas de la migración, buscando justicia y dignidad para las personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo.

En unas declaraciones al SIR, la agencia de la Conferencia Episcopal Italiana, este misionero italiano reconocía que “la ayuda de Estados Unidos” – haciendo referencia la dinero que se enviará para “parar” la emigración, “es sólo un paliativo instrumental, la coordinación regional entre las Iglesias tiene que fortalecerse” Estas ayudas, explica, “derivan de una sola preocupación, la de detener a los migrantes por cualquier medio, no de crear un modelo de desarrollo diferente”.

El padre Matteo Luison, misionero scalabriniano italiano, es el secretario ejecutivo de la pastoral de la movilidad humana de la Conferencia Episcopal de Guatemala desde hace cuatro meses. Nacido en 1977, y ordenado sacerdote hace tres años, el padre Matteo ha vivido su propio camino al lado de los emigrantes como scalabriniano, un camino que comenzó en 2001, siempre en contacto con migrantes en México y Guatemala, además de un período para estudios en Sao Paulo, Brasil. El Padre Matteo ha participado recientemente en un encuentro en Honduras con obispos y representantes de la movilidad humana de Centroamérica. Explica que “la coordinación regional es decisiva y debe fortalecerse”. Entre los temas discutidos, también está la necesidad de concienciar sobre la “responsabilidad de los Estados de desarrollar políticas públicas que reduzcan la violencia y las causas de la pobreza y la desigualdad, en países donde precisamente la violencia es estructural”.

La presencia de grupos criminales en este fenómeno es también muy fuerte. “Hemos notado que muchas veces los que van al norte son atendidos directamente por los ‘coyotes’, por las organizaciones de contrabando, que los hacen llegar directamente a la Ciudad de Guatemala o México en pequeños autobuses”. La preocupación aumenta cuando se trata de haitianos, actualmente la nacionalidad predominante entre los emigrantes, “porque son aún más vulnerables y son discriminados, tanto por el color de su piel como por su lengua diferente”.