El lema de la Jornada Mundial de la Juventud sintoniza con el de la Jornada Mundial de las Misiones de este año: “Cuenta lo que has visto y oído”. Recientemente, hemos tenido la ocasión de unirnos a la misión universal de la Iglesia y esta jornada que se celebra en las diócesis invita de nuevo a los jóvenes a ser testigos y misioneros.

Francisco comienza su mensaje recordando el terrible sufrimiento que ha causado la pandemia en el mundo entero, y como “también hizo que aparecieran nuestras virtudes, como la predisposición a la solidaridad”. Por eso, el Papa se dirige a los jóvenes: “¡qué gran potencialidad hay en sus manos! ¡Qué fuerza tienen en sus corazones!”.

El Santo Padre expresa, una vez más, su gran confianza en los jóvenes, a los que dirige esta llamada: “¡Levántate! Espero de todo corazón que este mensaje nos ayude a prepararnos para tiempos nuevos, para una nueva página en la historia de la humanidad”, puesto que “para volver a levantarse, el mundo necesita la fuerza, el entusiasmo y la pasión que tienen ustedes”. Por este motivo, propone el pasaje de los Hechos de los Apóstoles en el que Jesús le dice a Pablo: “¡Levántate! Te hago testigo de las cosas que has visto” (cf. Hch 26,16).

Después de explicar el texto aplicado a los jóvenes, el Papa se dirige de nuevo a ellos: “¡Levántate! No puedes quedarte tirado en el suelo sintiendo pena de ti mismo, ¡hay una misión que te espera! También tú puedes ser testigo de las obras que Jesús ha comenzado a realizar en ti”. Y Francisco lo concreta diciendo: “Por eso, en nombre de Cristo, te digo”, resumiendo en las siguientes propuestas, centradas en las urgencias que descubre el Papa para el mundo de hoy:

– Levántate y testimonia tu experiencia de ciego que ha encontrado la luz, que ha visto el bien y la belleza de Dios en sí mismo, en los otros y en la comunión de la Iglesia que vence toda soledad.

– Levántate y testimonia el amor y el respeto que es posible instaurar en las relaciones humanas, en la vida familiar, en el diálogo entre padres e hijos, entre jóvenes y ancianos.

– Levántate y defiende la justicia social, la verdad, la honradez y los derechos humanos; a los perseguidos, a los pobres y los vulnerables, a los que no tienen voz en la sociedad y a los inmigrantes.

– Levántate y testimonia la nueva mirada que te hace ver la creación con ojos maravillados, que te hace reconocer la tierra como nuestra casa común y que te da el valor de defender la ecología integral.

– Levántate y testimonia que las existencias fracasadas pueden ser reconstruidas, que las personas que ya han muerto en el espíritu pueden resurgir, que las personas esclavas pueden volverse libres, que los corazones oprimidos por la tristeza pueden volver a encontrar la esperanza.

– ¡Levántate y testimonia con alegría que Cristo vive! Difunde su mensaje de amor y salvación entre tus coetáneos, en la escuela, en la universidad, en el trabajo, en el mundo digital, en todas partes.

De una manera totalmente cercana, el Papa se dirige a los jóvenes con estas palabras: “El Señor, la Iglesia, el Papa confían en ustedes y los constituyen testigos para tantos otros jóvenes que encuentran en los ‘caminos de Damasco’ de nuestro tiempo”. Es la invitación personalizada a los jóvenes de lo que ha sido el Domund: “Cuenta lo que has visto y oído”.

En las Orientaciones pastorales para la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud en las Iglesias particulares, que se publicaron en mayo de este año, se insiste en que la Jornada de la Juventud debe ser una “experiencia misionera”. El mensaje para este año del Papa remarca la confianza que tiene puesta en los jóvenes para que sean testigos de la fe en Cristo en medio del mundo y, especialmente, para otros jóvenes: “entre tus coetáneos, en la escuela, en la universidad, en el trabajo, en el mundo digital, en todas partes”.

“¡Hay una misión que te espera!” Les dice el Papa a los jóvenes, en ellos ha puesto su confianza para que sean testigos y, siguiendo el ejemplo de los misioneros y las misioneras en el mundo entero, sean los nuevos misioneros para los tiempos nuevos.