OMPRESS-ROMA (1-12-21) “Recemos por los catequistas, llamados a proclamar la Palabra de Dios: para que sean testigos de ella con valentía, creatividad y con la fuerza del Espíritu Santo”, es la intención que propone el Papa Francisco para este mes de diciembre. Una intención que pone de relieve la importancia de quienes son verdaderos protagonistas de la evangelización.

“Los catequistas tienen una misión insustituible en la transmisión y profundización de la fe”, dice el Papa Francisco en el vídeo que acompaña la intención. “El ministerio laical del catequista es una vocación, es una misión. Ser catequista significa que uno ‘es catequista’, no que ‘trabaja de catequista’. Es todo un modo de ser, y hacen falta buenos catequistas que sean a la vez acompañantes y pedagogos. Hacen falta personas creativas que anuncien el Evangelio, pero que lo anuncien, no digo con sordina pero no con bocina, sino con su vida, con mansedumbre, con un lenguaje nuevo y abriendo caminos nuevos.

Y en tantas diócesis, en tantos continentes, la evangelización fundamentalmente está en manos de un catequista. Demos las gracias a los catequistas, a las catequistas, por el entusiasmo interior con que viven esta misión al servicio de la Iglesia. Recemos juntos por los catequistas, llamados a proclamar la Palabra de Dios: para que sean testigos de ella con valentía, con creatividad, con la fuerza del Espíritu Santo, con alegría y con mucha paz”, concluye el Santo Padre.

En mayo de este año, el Papa instituía el ministerio laical del catequista mediante el Motu Proprio Antiquum ministerium, en el que reconocía el protagonismo de los catequistas en la evangelización. Es un hecho que en América, Asia y sobre todo en África la labor de los catequistas nativos es inestimable, por la cercanía al pueblo de Dios en su vida cotidiana y por cómo plantan y cultivan la semilla de la fe, por enseñar a rezar a los más pequeños y vivir con coherencia a los mayores. En muchas Iglesias su labor evangelizadora es la base y fundamento del crecimiento de la comunidad cristiana. El número de catequistas en el mundo alcanza los 3.076.624, según datos del año 2018.

De ahí que las Obras Misionales Pontificias, las obras del Papa, tengan como una de sus principales tareas el apoyo a los catequistas. Una parte importante de los subsidios enviados por la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe a las diócesis y vicariatos de misión van destinados a ellos. Como decía San Juan Pablo II en su exhortación apostólica “Catechesi tradendae”: “el título de «catequista» se aplica por excelencia a los catequistas de tierras de misión. Habiendo nacido en familias ya cristianas o habiéndose convertido un día al cristianismo e instruidos por los misioneros o por otros catequistas, consagran luego su vida, durante largos años, a catequizar a los niños y adultos de sus países. Sin ellos no se habrían edificado Iglesias hoy día florecientes”.