OMPRESS-TOLEDO (18-01-22) La parroquia de San Juan Evangelista, de Sonseca, Toledo, acogía este domingo la celebración eucarística de la Jornada de Infancia Misionera, presidida por el Arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves. Con el lema “Luz para el mundo”, los niños y niñas de la parroquia de Sonseca han preparado con detalle la parte coral de la Misa. Ha sido el coro infantil “San Felipe Neri” el encargado de entonar los distintos cantos de la celebración dominical; igualmente, alumnos de catequesis de la parroquia sonsecana han llevado a cabo las lecturas de la Eucaristía.

Varios niños han presentado las ofrendas, entre las que se encontraban varias “huchas del compartir”, en la que han depositado sus pequeños donativos para los niños en las misiones. El destino de estos donativos, en la Jornada de la Infancia Misionera, es procurar de medios a los misioneros para que puedan seguir adelante con su trabajo en favor de los niños: mantenimiento de escuelas en los lugares más remotos, creación de orfanatos, atención sanitaria, etc. Y para poder seguir dando luz entre los más pequeños.

En su homilía Mons. Francisco Cerro, dirigiéndose a los numerosos niños presentes en el templo, les ha recordado que “lo que vosotros, como niños, tenéis en la parroquia, no ha llegado a todos los lugares: el anuncio de la Buena Noticia”. Les ha explicado que la iniciativa de esta Jornada de la Infancia Misionera es del Papa, a través de las Obras Misionales Pontificias. Mons. Cerro ha explicado así el sentido de esta jornada y ha recordado que “los misioneros son los que han tenido un encuentro profundo con el Señor y llevan a Jesús hasta el último confín de la tierra. Ellos trabajan así porque donde no está Jesús no hay vida, no hay alegría, no hay esperanza”. Y los niños también pueden ser misioneros “anunciado a Jesús en el colegio, en la familia, entre los amigos, etc.”. El prelado ha concluido su homilía compartiendo su recuerdo de una visita a Guinea Ecuatorial, haciendo especial mención a los misioneros y misioneras que trabajan con los niños, a través de las parroquias y la enseñanza. “Allí estaban los misioneros y misioneras, con su propia vida, anunciando a Jesús”.

Mons. Francisco Cerro visitará, del 22 de febrero al 3 de marzo, y en compañía del delegado de misiones José Carlos Arellano, dos lugares de misión en Perú, vinculados a la archidiócesis de Toledo: Moyobamba y Lurín.