OMPRESS-TANZANIA (10-01-22) Las Hermanas de San Carlos Borromeo llevan desde 1999 cerca de los niños de Iringa, una población de la zona central de Tanzania. Este año, como los anteriores, han contado con la ayuda de Infancia Misionera, la Obra Pontificia a través de la que “los niños ayudan a los niños”. Han sido 6.000 euros destinados a las necesidades más básicas de la St. Charles Borromeo School. Como cuenta la hermana Anto Salagundla, una de las misioneras que los cuidan, la suma se ha gastado en comida, ropa y gastos escolares.

El colegio acoge a 850 alumnos y la hermana reconoce que es muy difícil negar la admisión a las muchas familias que acuden. Son familias pobres y hay muchos huérfanos. Las religiosas recuerdan el primer año, allá por 1999, cuando acogieron a los primeros 100 niños. Ahora, bastante más apretados, las hermanas dan una buena educación y formación cristiana, a pesar de que no reciben ningún tipo de ayuda del gobierno. Por eso, todos los años solicitan el respaldo de Infancia Misionera que, si la generosidad de los niños del mundo lo permite, nunca les falla.

Dice la hermana Anto que a los niños del colegio se les habla de los sacrificios “que otros niños hacen por ellos y se les recuerda a los muchos niños que tienen incluso menos que ellos en su propio vecindario y en el mundo en general, y se les anima a orar por ellos y a dar su propia aportación mientras se les mueve a orar por el bienestar de todos los niños en el mundo”.

Este 16 de enero, será la Jornada de Infancia Misionera, una oportunidad para que las niñas y niños de España puedan pensar también ellos en los niños del mundo. En https://infanciamisionera.es/ se recoge información y materiales, además de cauces de ayuda, porque “los niños del mundo te necesitan”.