OMPRESS-CHINA (23-02-22) Con motivo de la celebración del año nuevo, la Iglesia católica en China a animado a los fieles a profundizar en su relación con la Palabra de Dios meditando sobre la vida de Jesús en el marco del “Año del Hijo de Dios” que está celebrando en este 2022 esta Iglesia. El arzobispo de Pekín, Mons. Joseph Li Shan animó a los católicos a “acercarse a la cruz y hacer a Jesús más visible en su vida diaria”. La diócesis de Shantou, en la provincia de Guangdong, también anunció un “Año del Rosario” el 11 de febrero, en el 164 aniversario de las apariciones de Nuestra Señora de Lourdes, según informa la agencia católica UCA News.

En febrero, se invitó a todos los feligreses de la Archidiócesis de Pekín a leer un capítulo del Evangelio según San Marcos. Además, las parroquias y otros grupos de Iglesia están llevando a cabo un año de programas bíblicos que incluyeron lecturas y sesiones de estudio. En la diócesis de Jian, capital de la provincia de Jiangxi, los sacerdotes diocesanos distribuyeron biblias a los fieles durante una misa con motivo del Año Nuevo chino. Desde la diócesis explican que estas distribuciones de Biblias son una forma de recordar la importancia de la Palabra de Dios en la vida cotidiana de los cristianos, para vivir las Escrituras de modo concreto.

Por su parte, la diócesis de Shantou, en la provincia de Guangdong, ha decidido celebrar el Año del Rosario del 11 de febrero de 2022 al 11 de febrero de 2023, con motivo del 164 aniversario de las apariciones de Nuestra Señora de Lourdes. Los líderes diocesanos han animado a los católicos a rezar el Rosario todos los días, con distintas intenciones como la paz mundial, el fin de la pandemia, la unidad de la Iglesia, las vocaciones y la consolidación de la vida de fe.

Se dice que los misioneros nestorianos fueron los primeros en traer la fe cristiana a China tras alcanzar la antigua capital china de Chang’an (Xi’an), durante el reinado de la dinastía Tang, en el año 635. Después de este primer rastro de una misión cristiana en China, el fraile franciscano Juan de Montecorvino, que llegó a lo que hoy es la ciudad de Pekín en 1293, estableció la primera misión católica en China. Por su parte, la Iglesia Ortodoxa Rusa dejó su huella en el país en 1715, mientras que los protestantes iniciaron su misión en China en 1807.

En 2010, una encuesta nacional de la Academia China de Ciencias Sociales habló de 23 millones de cristianos protestantes en China, de una población total de 1.300 millones. Las cifras oficiales en el país estiman los católicos en casi 6 millones, un número en el que solo estarían incluidos los miembros registrados en la Asociación Patriótica de Católicos Chinos. En 2012, el Centro de Estudios del Espíritu Santo de la diócesis de Hong Kong estimó que el país tendría alrededor de 12 millones de católicos, divididos en iglesias “oficiales” y “no registradas”.