Con el lema “Corazón abierto al mundo entero” como referencia, la segunda jornada de la Semana de Misionología de Burgos de ayer martes comenzó con la ponencia “El pueblo de Dios, un pueblo emigrante”, y la comunicación “Las fronteras a la misión ad gentes y a la misión inter gentes” y, por la tarde, una mesa redonda de testimonios misioneros.

La ponencia, del decano de la Facultad de Teología de Burgos, José Luis Barriocanal, hizo un recorrido por la época patriarcal y profética del Antiguo Testamento para destacar que el pueblo de Israel siempre ha sido un pueblo migrante. Su continuo peregrinar forjó en él una identidad religiosa superior la los pueblos colindantes.

Por su parte, la experta en comunicación, Carla Díaz de Rivera, se fijó en la figura de la beata Paulina Jaricot y otros grandes santos como el Cura de Ars, para mostrar que ninguna frontera, ningún obstáculo es insalvable para el anuncio del Evangelio. Su trabajo al frente de la institución Ayuda a la Iglesia Necesitada permitió comprobar la fortaleza de la misión ad gentes en los lugares más peligrosos del planeta.

Por la tarde tuvo lugar la primera mesa de testimonios, bajo el título Historias de Encuentro. El salesiano burgalés Domingo de la Hera, relató su experiencia en Goma, en la República Democrática del Congo. Los recientes asesinatos y la creciente inseguridad no son óbice para el trabajo constante de los misioneros. Con paciencia siguen adelante los proyectos de desarrollo y la consolidación de una Iglesia local que cada vez depende menos de misioneros europeos. Criticó las prisas de algunas ONGs, así como las dificultades que generan después con el abandono de lo iniciado: el misionero siempre está, con recursos o sin ellos, siempre permanece. Por su parte, la religiosa burgalesa Consuelo Rojo presentó el trabajo de las adoratrices con el mundo de la trata y la prostitución. Este mundo oscuro no deja de crecer, a pesar de las leyes contrarias y la persecución policial. Más allá de los números están las personas más vulnerables de la sociedad, cuyos derechos, tantas veces pisoteados, no se pueden defender por miedo a la deportación. Relató numerosas experiencias y la grandeza de presentar un Dios vivo donde casi no hay esperanza. Por último, el laico madrileño Sergio Escudero contó sus peripecias tanto en Pan Bendito, Madrid, como en numerosas experiencias de cooperación con misioneros durante sus vacaciones. Después de una profunda conversión a la fe, Ecuador, Mali, etc. son algunos de los lugares donde cada verano se encuentra con el rostro de Dios en los más pobres. Todos le hablan de Dios, incluso la pobreza que vivió durante una par de años: los padres de la parroquia le pagaban la gasolina.

La jornada contó con la presencia de Mons. Francisco Pérez, arzobispo de Pamplona-Tudela, y Mons. Joseba Segura, obispo de Bilbao, miembros de la Comisión Episcopal de Misiones. En la jornada que se desarrolla hoy miércoles, la tercera de la semana, destaca la ponencia del franciscano vietnamita P. Dinh Anh Nhue Nguyen, secretario General de la Pontificia Unión Misional. Todas las ponencias se pueden seguir a través del canal de Youtube de la Facultad de Teología de Burgos.