OMPRESS-AUSTRALIA (14-02-22) “Sé parte de viaje de Teresa”, es a lo que invitan desde Catholic Mission Australia, las Obras Misionales Pontificias de Australia, a formar parte del camino vocacional de Saren Teresa, una joven religiosa camboyana de las Hijas de María Auxiliadora.

Teresa nació en un hogar budista en una zona rural de Camboya. Conoció a las religiosas salesianas cuando le dieron la oportunidad de de continuar su educación, pasando a secundaria, en una ciudad más grande. En su pequeña aldea no se podía estudiar más allá de primaria. Al final, pasados los años se convirtió en maestra, y tuvo la oportunidad de trabajar al lado de las hermanas salesianas, enseñando Matemáticas y Física a estudiantes de primaria y secundaria. Fue en el día a día, según cuenta ella, como fue apreciando el amor y el cariño de las hermanas, y eso fue lo la llevó a la fe católica y, finalmente, a su vocación religiosa. “Siento que el Señor me llama a ser Hija de María Auxiliadora y estoy feliz de llegar a serlo”, dice Teresa.

Ahora como novicia con las Hermanas Salesianas, Teresa sigue su vocación, inspirada por el amor y el cariño que ha visto en las hermanas. Una de sus pasiones es la educación, especialmente para niños de entornos desfavorecidos, por lo que en esta congregación encontrará cauce a su doble vocación religiosa y docente. Ya como novicia, Teresa ha podido brindar a muchos niños apoyo educativo en entornos desfavorecidos, clases de catecismo para la formación en la fe y, más recientemente, colaborando con alimentos y productos de primera necesidad para familias necesitadas que se han visto afectadas por la pandemia. “Para mí”, dice, “ha sido encontrarme con Dios en medio de ellos”.

Teresa es una de las muchas novicias de todo el mundo que están en este importante periodo de formación que les llevará a su profesión religiosa, y convertirse en voz de los que no tienen voz, además de dedicarles su amor. La época del noviciado les ayuda a prepararse para una vida al servicio de los demás.

Desde Catholic Mission Australia recuerdan que una parte de lo recaudado por la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, la dedicada a las vocaciones en países de misión, va destinada a las novicias de las muchas congregaciones religiosas femeninas que, con su labor diaria, cambian el mundo.