OMPRESS-ETIOPÍA (9-04-21) El misionero comboniano Juan González Núñez felicita la Pascua desde el Vicariato Apostólico de Hawassa, del que el Papa Francisco le nombró administrador en septiembre del año pasado. Una vida de misión entre los sidamo, los gumuz y otras etnias de este gran país, que tanto sufre.

“Felices Pascuas os deseo también a vosotros, aunque un poco deslucidas por todas las restricciones. Aquí este año la Pascua es el 2 de mayo, así que estamos todavía en la mitad de los rigores cuaresmales. Yo llevo seis meses en el nuevo cargo y, aunque, gracias a Dios, no han surgido conflictos o dificultades particulares, el trabajo es realmente complicado para mi edad, fuerzas y capacidades. Otros me están ayudando y llevando el peso mayor. Yo más bien ‘represento’. Y eso se me da bastante bien, por lo que estoy sereno y optimista.

Mi salud se ha restablecido totalmente tras los achaques del mes de diciembre. Incluso mi vista se ha estabilizado en un nivel aceptable, aunque ya ni soñar en conducir coche o moto. Me siento de nuevo con ánimos para la ‘refriega’. Si el Señor ha querido ponerme aquí, pienso que sus planes tendrá y yo los acepto en la fe. Eso trato de hacer en la oración de cada día.

Etiopía sigue con sus grandes conflictos étnicos, en especial en Tigray, del que ahora vamos enterándonos de lo terrible que fue y está siendo, y en nuestro querido Gumuz, donde siguen produciéndose muertes en una situación totalmente caótica. La misión de Gublak, que yo inicié hace diez años, está cerrada desde hace tres meses. Hasta ahora la habían respetado, pero ahora la han forzado y expoliado, no sé hasta qué grado, pero me puedo imaginar que habrán dejado los muros. En la misión contigua de Gilgel Beles, no han podido salir a los poblados en todo este tiempo. Todos los programas pastorales están parados y las escuelas cerradas.

También el coronavirus sigue extendiéndose, especialmente aquí en la ciudad de Hawassa. Estamos alarmados en estos últimos días, pues hasta ahora hacíamos vida normal y, de pronto, todo cambió. De los combonianos, tenemos en este momento con el virus 6 padres y 5 postulantes, gracias a Dios sin mayores complicaciones. También aquí han llegado las vacunas y hoy mismo nos hemos vacunado los combonianos y combonianas de Hawassa. Espero que ahí las cosas vayan mejorando con las vacunas y que, en todo caso, el Covid no se atreva con vosotros. Recordándonos mutuamente en la oración”.