OMPRESS-MADRID (18-01-22) Acaba de fallecer la misionera Inés Avecilla la que fue la segunda misionera comboniana en España. Este año se celebra el 150 aniversario de la fundación de las Misioneras Combonianas, un carisma que animó y anima a mujeres de todo el mundo a entregar sus vidas a la misión ad gentes.

En 1959 los Misioneros Combonianos abrieron una casa en Madrid y, un año después, en 1960, el padre Enrico Farè lanzó la revista “Mundo Negro”. Las vocaciones femeninas que surgieron fueron acogidas en el seminario de los combonianos en Corella, que comenzó su andadura con la llegada de tres misioneras combonianas: Alda Tonelli, Florinda Cremonesi y Fiorina Baldessari. Las dos primeras habían trabajado en Sudán antes de ser expulsadas y pudieron compartir a las primeras vocaciones el entusiasmo de su vida misionera. A principios de 1961 llegó la primera vocación comboniana en España, Fructosa Ortiz, y también Inés, seguida de otras jóvenes. Tras un tiempo de orientación en Corella, y para continuar con su formación, llegan a Verona, Italia, a la casa Madre de la congregación, el primer grupo de españolas: Fructuosa Ortiz, Pilar Díez, María Jesús Jáuregui, Isabel Rosillo, Adela Prieto, Carmina Álvarez y, por supuesto, Inés Avecilla. En 1963 se abriría una casa en Madrid para acoger a las vocaciones que siguieron, que además acoge a misioneras de otros países que aprenden español antes de partir a América Latina.

En julio de 1965, Inés partiría a la misión con el primer grupo que inició la presencia de las Misioneras Combonianas en Ecuador. Allí desarrolló su vida misionera. En un vídeo grabado, con motivo del Mes Misionero Extraordinario de 2019, Inés decía, emocionada, que su vocación “ha sido un regalo de Dios, que él me hizo porque quiso, no porque yo lo mereciera”. Descanse en paz.