OMPRESS-FILIPINAS (6-04-22) Es lo que escribe, dando gracias por sus oraciones, a sus hermanos, los fieles de la diócesis de Jaén, el misionero salesiano Juan Andréu desde Filipinas, tras una vida dedicada a la misión, y una vocación que nació y creció en la iglesia jienense.

“Quiero daros las gracias por vuestras oraciones… Soy Juan Andréu, de Cazalilla, y llevo más de seis décadas en las Filipinas como misionero de la Congregación Salesiana… Fui bautizado a las faldas de Sierra Morena, a los pies de la Virgen de la Cabeza, el 13 de julio de 1940, y salí para Manila en 1959.

En 1963 volví a España para hacer la Teología y fui ordenado sacerdote en Barcelona el 5 de marzo de 1967. Vuelto a Filipinas fui destinado con los muchachos de Tondo-Manila y otros centros de juventud. Mi vida ha sido siempre un continuo movimiento, como es la vida joven. Tuve la alegría de servir como intérprete del Papa San Pablo VI cuando vino a Manila. Toda mi vida está al servicio de la juventud.

Doy gracias a Dios que se ha dignado usarme en el apostolado de la juventud. Ahora estoy como confesor en este Centro Universitario y Técnico de Mandasluyong, esperando la hora que la Providencia elija para llevarme a mi destino definitivo… Os agradezco que sigáis rezando y os aseguro que, por mi parte, el día lo paso pidiéndole a Dios que os bendiga y os colme de alegría y paz. Un abrazo a todos y que la Virgen de la Cabeza nos guíe y proteja”.