OMPRESS-BRASIL (21-04-22) La Conferencia Episcopal de Brasil sale en defensa de este pueblo que sufre la invasión de su territorio por la minería ilegal y las lacras que conlleva entre las que destaca violencia sexual contra las mujeres yanomani.

La Iglesia brasileña no ha dejado de defender a los pueblos originarios, a través de las denuncias y actividades de sus organismos – el Consejo Indígena Misionero, es buena prueba de ello – y sobre todo por la labor de innumerables laicos, religiosas, sacerdotes y misioneros. En esta línea la Conferencia Episcopal Brasileña acaba de publicar una nota en protesta contra la situación que viven los Yanomani. Expresa “públicamente su indignación y repudio por la violencia que sufre el pueblo Yanomami, en especial la invasión de la minería en su territorio, la violencia sexual contra mujeres y niños y el total desprecio del gobierno”. La nota respalda el informe publicado el pasado 11 de abril sobre las actividades ilegales de minería en el territorio de esta etnia: “Yanomani bajo ataque”.

El informe, explican desde la Conferencia Episcopal Brasileña, denuncia “la dramática realidad en la que viven las comunidades Yanomami de Amazonas, Roraima y, también revela que las operaciones mineras crecieron un 46% en las reservas indígenas en 2021. Las cifras de ataques criminales contra las comunidades yanomami son alarmantes y desesperantes”. El documento recoge también denuncias de la violencia sexual y las violaciones que sufren adolescentes y mujeres yanomami, perpetradas por buscadores de oro que realizan actividades delictivas para extraer el metal precioso. A esto se suma la contaminación por mercurio, que afecta a ríos y bosques y a las mismas poblaciones que los habitan. “El pueblo yanomami se encuentra amenazado, atacado y vulnerable bajo condiciones de vida precarias, hambre, desnutrición y expuesto a sufrir enfermedades endémicas e infecciosas como la malaria, entre otras”.

Todo esto es resultado de la inoperancia del Estado brasileño, denuncia la nota de la Conferencia, que firma Mons. Evaristo Pascoal Spengler, obispo de Marajó y presidente de la Comisión Pastoral Episcopal Especial para la Lucha contra la trata de personas. El gobierno federal desarrolla acciones que buscan “expulsar a pueblos y comunidades de sus tierras tradicionales; y, sobre todo, otorgar títulos de propiedad a quienes toman posesión de tierras públicas, especialmente donde se encuentran pueblos indígenas, quilombolas, comunidades tradicionales y áreas ambientales”.

El informe “Yanomani bajo ataque” traza un cuadro detallado de lo que está ocurriendo en su territorio, en teoría bajo protección del gobierno brasileño. El extenso informe llega incluso a identificar con coordenadas las pistas que utilizan los mineros ilegales para introducirse en el territorio, y también aquellas que sirven de apoyo logístico a esta verdadera invasión.