OMPRESS-REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (9-03-22) Son las declaraciones del arzobispo de Bukavu, en el Congo, Mons. François-Xavier Maroy, ante la visita del Papa Francisco el próximo julio a un país que, sobre todo en Kivu del Norte e Ituri, convive con la guerra desde hace medio siglo. “El Papa sabe cuánto ha sufrido el pueblo de Dios en el Congo durante todos estos años de sufrimiento. El Papa viene a consolarnos, a rezar con nosotros”. En declaraciones a Radio Okapi, explicaba que está convencido que el Papa Francisco tocará el corazón de los congoleños y comprenderá “que no tenemos ningún interés en vivir confrontaciones inútiles, conflictos inútiles, sino que debemos construir un solo pueblo, pueblo de Dios en el verdadero sentido de palabra…”. De hecho, el objetivo anunciado del viaje apostólico es “consolar a la población del este de la República Democrática del Congo (RDC), en particular a la de Kivu del Norte e Ituri, víctimas de asesinatos y atrocidades de diversas formas”.

En este viaje también visitará Sudán del Sur, por lo que será el primer Papa en visitar Sudán del Sur, el país más joven del mundo, que declaró su independencia en 2011. La nación en el centro-este de África tiene una población de 11 millones de habitantes, alrededor 37% de los cuales son católicos. En cuanto al Congo, cuenta con unos 90 millones de habitantes, de los que la mitad son católicos. El Papa Juan Pablo II visitó el país, entonces conocido como Zaire, en 1980.

La República Democrática del Congo sufre, desde 1996, la rebelión del FDA las llamadas Fuerzas Democráticas Aliadas, que han causado solo en el 2021, casi 2.500 muertos. El conflicto de Ituri, que enfrenta a grupos étnicos, ha causado más de 64.000 muertos, de los casi 1.300 en el 2021. Al sur está el conflicto de Katanga, que se ha “apagado”, aunque ha causado en el 2021 una veintena de muertes. Tampoco hay que olvidar, el “Ejército de Resistencia del Señor”, liderado por el criminal Joseph Kony, y que afecta a todos los países de la zona como Uganda y República Centroafricana y que, desde 1987, ha causado más de 100.000 muertos.