OMPRESS-ROMA (5-05-21) Tras su llamamiento, el pasado domingo durante el Regina coeli, a rezar durante este mes de mayo por la paz en Myanmar, el Papa Francisco presidirá el próximo 16 de mayo, Solemnidad de la Ascensión, una misa con la comunidad birmana en Roma.

El anuncio del encuentro del Papa con la comunidad de emigrantes de Myanmar en Roma, recoge lo que él mismo decía en su intervención del domingo: “Hay una iniciativa que está muy cerca de mi corazón: la de la Iglesia birmana, que nos invita a rezar por la paz reservando diariamente un Ave María del Rosario por Myanmar. Cada uno de nosotros recurre a su madre cuando está necesitado o en dificultades. Nosotros, en este mes, le pedimos a nuestra Madre Celestial que hable al corazón de todos los responsables de Myanmar, para que encuentren el valor de caminar por el camino del encuentro, la reconciliación y la paz”. La Eucaristía tendrá lugar el domingo 16 de mayo, Solemnidad de la Ascensión a las 10:00h.

Por otro lado, el lunes 24 de mayo, a las 18:00h, el Santuario de Nyaunglebin, en Myanmar, acogerá el rezo del rosario, en el maratón de oración propuesto por el Papa Francisco para invocar de la Virgen que la humanidad sea liberada del drama de la pandemia.

Esta petición del Papa a unirse en oración en el mes de María por Myanmar tiene lugar después de los últimos ataques aéreos lanzados por los militares en el estado de Karen, en el sureste del país, este abril, con nuevos refugiados que cruzan la frontera hacia Tailandia. Se trataba de una zona relativamente pacífica hasta ahora donde habitan una gran parte de los 5 millones de ciudadanos de etnia Karen de Myanmar. La mayoría de Karen, también conocida como Kayin, es budista Theravada, mientras que alrededor del 15 por ciento son cristianos. El ejército también ha atacado el estado norteño de Kachín, ocasionando cientos de refugiados internos, con 5.000 personas acogidas en iglesias y monasterios. La mayoría de los 1,7 millones de habitantes de Kachín son cristianos. Todo ello mientras se sucede la represión contra los manifestantes a favor de la democracia en las zonas urbanas. Más de 765 personas han muerto, incluidos al menos 50 niños desde el golpe de Estado del pasado 1 de febrero.