OMPRESS-PERÚ (29-09-21) “Yankuam’Jintia”, “Estrella que ilumina el camino” en lengua Achuar, así era conocido este misionero salesiano que vivió su vida haciéndose uno más con los pueblos Shuar y Achuar de Perú. Este lunes en Lima se ha abierto su proceso de beatificación.

Luigi Bolla nació en Schio, en la provincia italiana de Vicenza, el 11 de agosto de 1932 en el seno de una familia profundamente cristiana, donde desde muy pequeño sintió que Dios le llamaba a la vocación sacerdotal y misionera. Pronunció sus primeros votos como salesiano con 17 años, en 1949, y en 1953, con solo 21, partía para Ecuador donde completó sus estudios y fue ordenado sacerdote el 28 de octubre de 1959. Aprendió rápidamente el español y el Shuar, para estar cerca de esta etnia. Pero no sería a ellos a quienes dedicaría más tiempo sino a los Achuar, por lo que dejando Ecuador, pasó, en febrero de 1984 a la Provincia Salesiana del Perú para trabajar en el Vicariato Apostólico de Yurimaguas. En soledad y aislamiento por las distancias y la falta de hermanos salesianos con los que formar comunidad, no perdió su identidad salesiana y sacerdotal, mientras se identificaba con el pueblo Achuar. Estudió sus costumbres, etnología y cultura, siempre con la misión de anunciar el Evangelio

Sus primeros escritos en Achuar tenían como objeto que los niños pudieran aprender bien su lengua materna y no la perdieran. Trabajó con tenacidad para acompañar al pueblo Achuar en su organización, alentó la educación y cuidó la salud y el desarrollo de las personas, que no dejaban de quererle y mostrarle su aprecio llamándolo “Yankuam’Jintia”, “Estrella que ilumina el camino”. Yankum moría en Lima el 6 de febrero de 2013.

El acto de apertura de su proceso de beatificación estuvo presidido por el arzobispo de Lima y primado del Perú, Monseñor Carlos Gustavo Castillo Mattasoglio, que destacó la cercanía que alcanzó con los pueblos originarios, lo que le permitió conocer su pensamiento, su cultura, su vida para entregarse a ellos. “El padre Bolla supo entender la sintonía que hay entre el Evangelio y lo que el pueblo Achuar tenía”, señaló Mons. Castillo. “Supo entrar en lo más hondo de la lengua y del corazón de la gente. Que este ejemplo para todos también nos permita intervenir en nuestra sociedad en un momento difícil y complejo, para comprender el gran desafío que tenemos de que el amor reine por medio del Espíritu de Dios de forma gratuita y generosa”.

Por su parte, el Rector Mayor de los salesianos, el padre Ángel Fernández Artime, cuando se comenzaron a dar los primeros pasos de esta causa, manifestaba: “La herencia espiritual y cultural del padre Bolla es extraordinaria y el inicio de su Causa de Beatificación nos permite conservarla, profundizarla y transmitirla a las nuevas generaciones y como una respuesta significativa a los grandes desafíos a los que se enfrentan la Iglesia y la humanidad de nuestro tiempo”.