OMPRESS-ORENSE (29-04-21) Es lo que cree Cesáreo López, que colabora con las Vocaciones Nativas financiando dos becas anuales. Tiene varios amigos misioneros, por eso conoce bien las necesidades que hay en los territorios de misión, y las dificultades que tienen los jóvenes que el Señor llama allí a la vida sacerdotal o religiosa. Aunque ya ha pasado la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y Jornada de Vocaciones Nativas, del 25 de abril, él sigue colaborando todo el año para que estos jóvenes se puedan seguir formando. Así lo explica en un vídeo testimonio:

“Soy Cesáreo López Fernández. Colaboro con becas para las vocaciones nativas porque creo que es la mejor labor que puede hacer un bautizado, colaborar para propagar la fe que Él le dio en el Bautismo. Desde 2008 doy una beca para el clero nativo, y a partir de 2013, que falleció mi esposa añado otra con motivo de su onomástica el 16 de julio, que es el santo de Carmen. En los países de misión hay un campo muy abonado, y muchos dejan de acudir a la llamada de Dios por falta de medios económicos, y creo que los que tenemos la suerte de vivir en un mundo desarrollado debemos pensar que Dios creó los bienes para satisfacer las necesidades de todos los hombres, no de unos cuantos, y había que echarle una mano a esa gente.

Aquí hay medios para los que quieren acudir, pero allá carecen de todo, porque yo tengo amigos misioneros, por ejemplo el padre Juan Núñez, vicario apostólico en el sur de Etiopía y veo las necesidades y calamidades que pasan por falta de medios económicos. Que se animen a colaborar que el mejor banco para depositar nuestros ahorros es el de arriba, y ahí no se pierde nada”.

Más información y formas de colaborar en www.vocacionesnativas.es.