OMPRESS-MÉXICO (23-06-22) El lunes eran asesinados dos misioneros jesuitas en la Iglesia de Cerocahui, en la diócesis de Tarahumara, la única circunscripción eclesiástica considerada territorio de misión en México, y en la que la labor de evangelización de la Compañía de Jesús ha sido decisiva. Ambos jesuitas, ya ancianos, llevaban décadas de labor misionera en esta diócesis del norte de México.

El provincial de los jesuitas de México, Luis Gerardo Moro Madrid SJ informaba en una nota de los hechos: “Con profundo dolor e indignación les informo que el día de hoy 20 de junio por la tarde, en Cerocahui, Tarahumara, los padres Javier Campos, SJ, y Joaquín Mora, SJ, fueron asesinados en el contexto de violencia que vive este país, luego de intentar defender a un hombre que buscaba refugio en el templo y que era perseguido por una persona armada. En este momento estamos gestionando ante las autoridades federales y estatales la seguridad de nuestros hermanos jesuitas Esteban Cornejo, SJ, Jesús Reyes, SJ, y Jesús Zaglul, SJ, y del equipo pastoral de la parroquia. Condenamos públicamente esta tragedia y exigimos una pronta investigación y seguridad para la comunidad. Les mantendremos informados sobre las próximas acciones que, como Provincia Jesuita de México, llevaremos a cabo”.

Tras el asesinato de ambos jesuitas y de la persona que se refugió en el templo, los asesinos se llevaron los cuerpos, que aún no han sido hallados. “Hechos como estos no son aislados – afirman los jesuitas -. La sierra tarahumara, como muchas otras regiones del país, enfrenta condiciones de violencia y olvido que no han sido revertidas. Todos los días hombres y mujeres son privados arbitrariamente de la vida, como hoy fueron asesinados nuestros hermanos. Los jesuitas de México no callaremos ante la realidad que lacera a toda la sociedad. Seguiremos presentes y trabajando por la misión de justicia, reconciliación y paz, a través de nuestras obras pastorales, educativas y sociales”.

El Papa Francisco los recordó ayer en la audiencia general del miércoles: “Expreso también mi dolor y consternación por el asesinato en México, anteayer, de dos religiosos jesuitas, mis hermanos, y de un laico. ¡Cuántos asesinatos en México! Estoy cercano con el afecto y la oración a la comunidad católica afectada por esta tragedia. Una vez más, repito que la violencia no resuelve los problemas, sino que aumenta los sufrimientos innecesarios”. En los últimos 30 años han sido asesinados más de 70 sacerdotes católicos. Siete solo en los últimos cuatro años.