OMPRESS-MADRID (21-10-21) Ayer miércoles, las Obras Misionales Pontificias organizaban en Twitter una “quedada misionera del Domund”, de las 21:30h a 22:30h, con el hashtag #DomundCuentalo, que logró ser tendencia y que llevó el mensaje del Domund a la red.

Como en otras ocasiones la quedada se animó con varias interpelaciones. En la primera se recordó que, en este Domund, son los jóvenes los que nos cuentan “lo que han visto y oído” en las misiones, como hacen en el vídeo de la campaña, por lo que se preguntó cómo podemos involucrarlos. Lanzar iniciativas, como la misma quedada, que les conecten con la misión, y, sobre todo, haciéndoles “llegar las experiencias de muchos jóvenes comprometidos con el mundo misionero, para que comprueben que ellos también pueden ser protagonistas, incluso en su entorno más cercano”, se apuntó.

A la pregunta, ¿cómo podemos hacer presente la misión en nuestro día a día, contando lo que hemos visto y oído?, como dice el lema del Domund, se respondió: “Siendo testigos, no maestros. No se trata de enseñar, sino de contagiar nuestra pasión por la misión”; u otro tweet: “Transmitiendo con palabras y hechos aquello que brota en nuestro corazón, que nos define y nos llena, sin avergonzarnos nunca de nuestra fe”.

“¿Recuerdas algún gesto de caridad que hayas presenciado en tu vida y te haya conmovido especialmente?”, fue otra de las preguntas. Entre las respuestas destaca un tweet: “Recuerdo a un misionero, en Marruecos, quitarse las sandalias de cuero y cambiárselas a un hombre mayor que dormía en la calle por sus sandalias de plástico rotas. Ante mi silencio, me contestó: si nos tomamos en serio el Evangelio, esto es lo que hay”. Una misionera, Ester Palma, se sumó con el recuerdo de “muchos gestos de caridad y entrega del misionero Víctor Gil, fallecido este año en Tailandia por covid”.

“¿Qué crees que aporta el Domund al mundo?”, suscitó numerosos tweets: “permite a los misioneros sacar adelante su trabajo. Ellos son siempre los primeros que llegan en los desastres y los últimos que se van”; “una oportunidad para reactivar nuestro espíritu misionero”, “aporta esperanza y fe”; “Nos invita a orar y a colaborar activamente con quienes han dejado todo para entregarse a los demás”. El covid y la pandemia, tan presentes siempre, llevaron a la pregunta, “en estos momentos complicados en el mundo entero, ¿qué podemos decir a los que necesitan un mensaje de esperanza?”. “El mundo puede ser un lugar mejor con el esfuerzo de todos”, se contestó, “los misioneros evangelizan todos los días con este mensaje. Allí donde está Dios, hay esperanza”. Al final, “no estamos solos, Dios está con nosotros en todo momento y nos acompaña en el camino”.

Una usuaria a la acabar esta quedada del Domund comentó: “Ha sido genial leeros a todos en esta quedada, mucho por descubrir y aprender de la misión. Gracias por vuestra labor”.