OMPRESS-BILBAO (30-09-21) Así es el Domund, según obispo de Bilbao, Mons. Joseba Segura, que ha escrito una carta a sus fieles con motivo de esta jornada misionera, que toda la Iglesia universal celebrará el próximo 24 de octubre, una campaña que quiere ponernos en movimiento, abriendo nuestras mentes y corazones.

“Con el lema del Domund del año pasado: ‘Aquí estoy, envíame’ (Is 6, 8), el papa Francisco pedía disponibilidad personal para ser enviados y enviadas a la Misión: ‘Salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo’ (EG 49). Ello nos da la oportunidad de ‘compartir, servir e interceder’ y así podremos pasar del yo temeroso y encerrado, a otro renovado por el don de uno mismo.

Este año el lema, inspirado en los Hechos de los Apóstoles, quiere suscitar el testimonio personal y comunitario: ‘Cuenta lo que has visto y oído’. Una invitación a ‘hacernos cargo’ de la situación de muchos hermanos y hermanas, dando a conocer aquello que tenemos en el corazón.

Este año, como el pasado, han estado marcados por la pandemia. Ahora es más necesario que nunca ‘crear una comunidad de pertenencia y solidaridad, a la cual destinar tiempo, esfuerzo y bienes’ (FT36). Así la inevitable distancia a la que obliga el compromiso con la salud pública, no impedirá los encuentros, la atención y la promoción de los más débiles.

Esta campaña quiere ponernos en movimiento, abriendo nuestras mentes y corazones. Somos parte de la misión de Cristo, una misión que necesita la colaboración de todos: ‘Salid al cruce de los caminos e invitad a todos los que encontréis” (Mt 22, 9). Nadie puede sentirse al margen de esta llamada a promover el amor de compasión. Cristo sigue necesitando personas generosas y con fe recia, capaces de colaborar con el Amor de Dios y reflejarlo en las periferias del mundo.

Los testigos, los misioneros y misioneras de hoy, no pueden ocultar lo que han visto, lo que han oído, lo que han experimentado. Muchos comparten las experiencias dramáticas del pueblo: guerras que no respetan a la población civil, hambre, explotación, desigualdad, inestabilidad política, inseguridad económica… Pero en toda situación se saben acompañados por el Señor y esto les da fuerza para superar el sufrimiento absurdo, cuidando al mismo tiempo de este bello planeta, nuestra casa común, tan afectado por graves padecimientos.

En este día del Domund, tengamos presentes a todos los misioneros y misioneras de nuestra diócesis de Bilbao. Con su testimonio de fe y de vida, ellos transmiten la Buena Noticia, anunciando y denunciando lo que ven y lo que oyen en medio de su gente, en situaciones sociales y económicas tan distintas a las nuestras.

Colaboremos con ellos y con la tarea misionera de toda la Iglesia mediante la oración personal y comunitaria, con nuestros aportes económicos, participando en las actividades misioneras de las distintas parroquias, comunidades y del conjunto de la diócesis. Gracias a esta colaboración fraterna con Iglesias hermanas en países empobrecidos, mantenemos vivo hoy, con la ayuda de María, estrella de la evangelización, nuestro compromiso misionero”.