OMPRESS-CHINA (12-05-22) El cardenal Joseph Zen, que en enero cumplía 90 años, ha sido arrestado ayer en Hong Kong. Se le acusa de “connivencia con autoridades extranjeras” por administrar el Fondo de Ayuda Humanitaria 612, un fondo que financia los gastos legales de los manifestantes pro democracia detenidos en Hong Kong.

El periódico Standard informó que los administradores de este fondo fueron arrestados el miércoles por la noche, hora local. El fondo, fundado en 2019, se disolvió el año después de que la policía de seguridad nacional exigiera sus detalles operativos. El cardenal Zen, obispo de Hong Kong hasta 2009, ha respaldado abierta y claramente el movimiento a favor de la democracia. Fue en 2020 cuando entró en vigor una Ley de Seguridad Nacional que criminaliza libertades civiles y que tenía como objetivo reprimir las protestas prodemocráticas en la antigua colonia. Los nuevos delitos, que pueden conllevar penas de hasta cadena perpetua son la subversión, la secesión, el terrorismo y la “connivencia extranjera”. Esta última acusación es la que se ha usado contra el cardenal y otras cuatro personas que han sido detenidas: la estrella pop canadiense-hongkonesa Denise Ho, el académico Hui Po Keung, la conocida abogada Margaret Ng, ex diputada de la oposición, y el también ex diputado Cyd Ho.

Ya antes de que entrara en vigor la ley, muchos católicos, entre ellos el cardenal Zen, advirtieron que acabaría usándose para silenciar a la Iglesia en Hong Kong. En los últimos meses, algunos medios de comunicación de Hong Kong acusaron al obispo emérito de incitar a los estudiantes a rebelarse en 2019 contra una serie de medidas gubernamentales. En el pasado, el cardenal también criticó al Partido Comunista Chino, denunciando la represión y persecución de las comunidades religiosas.

Benedict Rogers, un activista británico pro derechos humanos, ha criticado estas detenciones. Rogers, fundador de la ONG Hong Kong Watch y convertido al catolicismo, dijo: “Condenamos los arrestos de estos activistas cuyo supuesto ‘delito’ ha sido financiar la asistencia legal de los manifestantes pro democracia de 2019. Los arrestos de hoy indican, sin lugar a dudas, que Pekín piensa intensificar la represión de los derechos y libertades fundamentales en Hong Kong. Instamos a la comunidad internacional a que arroje luz sobre esta brutal represión y exija la liberación inmediata de estos activistas”.

El actual obispo de Hong-Kong, Mons. Stephen Chow Sau-yan, se hizo cargo de la diócesis el pasado diciembre y ya en su primera entrevista subrayó la importancia de proteger la dignidad humana: “Me parece inaceptable que la dignidad humana sea ignorada, pisoteada o eliminada por completo. Dios nos dio esta dignidad cuando nos creó a su imagen y semejanza. Y por lo tanto es universal porque proviene del amor de Dios”. El mismo Papa Francisco envió en marzo un vídeo mensaje a los católicos de Hong Kong en la que les agradecía su testimonio de fe y les decía: “estoy cerca de vosotros, os quiero mucho, rezo por vosotros”.

En la última publicación de su blog, antes de su detención, el cardenal Zen citaba la carta a los Romanos (8, 34-39): “Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, quien además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?, como dice la Escritura: Por tu causa somos muertos todo el día; tratados como ovejas destinadas al matadero. Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó. Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro”.