OMPRESS-SENEGAL (7-04-22) Las Obras Misionales Pontificias de España han tenido la alegría de poder ayudar a seis seminarios menores de Senegal, en los que 274 chicos, de 11 a 16 años, valoran dedicar su vida a Dios y a la misión, prestando atención a la llamada de Dios, a la vocación.

La Obra de San Pedro Apóstol, la Obra Pontificia que tiene como misión el apoyo a las vocaciones en las Iglesias jóvenes de misión, sigue el mismo modo de actuar que el resto de las Obras Misionales Pontificias. Con la recaudación de todos los países se crea un fondo común desde el que se afrontan las necesidades de cada uno de los seminarios de estas 1.117 diócesis, vicariatos, prefecturas. Circunscripciones eclesiásticas con muy pocos años, pero con comunidades católicas pujantes y con vocaciones. Con el fondo común y sabiendo de cuánto se dispone, se envían las órdenes de pago a cada país. Las Obras Misionales Pontificias de España han enviado las sumas destinadas a los seis seminarios menores de Senegal: el de San José de Dakar, el de San Agustín de Kaolack, el de Hyacinthe Thiandoum de Tambacounda, el de Santa Ana de Thies, y a los dos de Ziguinchor, el de Nuestra Señora de San Luis.

La suma enviada han sido 27.000 euros, menos de cien euros por cada uno de los 274 seminaristas menores que se forman en estos seminarios. Es poco, pero aún así, desde los seminarios lo han agradecido, porque como dice el padre Etienne Sene, el director del seminario de San José de Dakar, los alumnos “provienen de diversos orígenes y de todos los estratos de la sociedad”, con familias que apoyan económicamente y otras a las que es imposible. Los formadores trabajan por “que se desarrollen en un espíritu de pertenencia y unidad, eliminando cualquier diferencia que pueda crear problemas de vida comunitaria”.

Puede que no todos los 274 chicos lleguen a ser sacerdotes – están precisamente discerniendo su vocación, con la ayuda de la oración y la dirección espiritual – pero, en Senegal, como sacerdotes o laicos, serán los futuros líderes de la Iglesia en el país y, por su compromiso, también en la sociedad. Se trata, por tanto, de una inversión de futuro. El apoyo económico a los seminarios de misión hace que los formadores, así lo expresan desde el seminario de Santa Ana de Thies, tengan esperanza y se sientan “estimulados en esta noble misión de formar a nuestros hermanos y a los futuros pastores de nuestra Iglesia”. Es lo que ha ayudado a que en diócesis como la de Dakar, se pasara de 12 sacerdotes en 1980 a los más de 100, con los que cuenta en la actualidad.

Y es para continuar con este apoyo y estas ayudas a los seminarios por lo que se convoca cada año la Jornada y Colecta de Vocaciones Nativas, en coincidencia con la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. El próximo 8 de mayo el Domingo IV de Pascua, el día que se celebra en este 2022, será una oportunidad para colaborar. Se trata de dejar huella en las vidas de estos chicos como dice el lema de esta jornada: “Deja tu huella, sé testigo”.