OMPRESS-ASTURIAS (21-05-21) El próximo viernes 28 de mayo, a las 19:30h tendrá lugar, en la hermosa Catedral de Oviedo, para recordar a los sacerdotes asturianos de la Congregación de los Misioneros del Sagrado Corazón que dedicaron su vida a las gentes de Guatemala, hasta dar la vida por y con ellos.

En una carta conjunta, escrita por Arcadio Alonso Fernández, hermano de Juan Alonso Fernández, uno de los misioneros asesinados y beatificado este año, y por el Delegado de Misiones de Oviedo, Pedro Tardón, se invita a todos los fieles asturianos y de fuera de Asturias a esta celebración y recuerdo. Se recordará especialmente a este misionero, torturado y asesinado por miembros del Ejército de Guatemala el 15 de febrero de 1981. Pero, dice la carta, “queremos, también, recordar las estrechas relaciones de colaboración misionera y de promoción humana que a finales de los años setenta establecieron la Iglesia de Asturias y la Diócesis de El Quiché a través de los obispos don Gabino Díaz Merchán y don Juan Girardi, Obispo de Santa Cruz de El Quiché. Su sensibilidad misionera hizo posible la firma de un importante convenio de cooperación pastoral en cuya realización práctica participaron muy activamente los sacerdotes asturianos César Rodríguez, José M. Ortiz, Marcelino Montoto y José A. Álvarez, entonces misioneros en aquella zona, en cercanía permanente con los Misioneros del Sagrado Corazón y las diferentes etnias mayas que estaban siendo sometidas a explotación económica, marginación social y violencia arbitraria, sin un horizonte de esperanza para los suyos”.

“Esta estrecha vinculación de nuestra Iglesia diocesana con el medio sociocultural y el convulso entorno político y religioso en que los nuevos beatos -tres sacerdotes Misioneros del Sagrado Corazón y siete colaboradores seglares- iban a dar su supremo testimonio de fe y amor, constituye un motivo de gozo para todos, al tiempo que una interpelación explícita a nuestras comunidades cristianas que se afanan por mantener vivo el ideal misionero, el aliento profético y la fidelidad al mensaje evangélico en el aquí y ahora de nuestra historia. Agradeciéndoos vuestra presencia y colaboración misionera, recordamos hoy aquellas palabras del beato mártir Juan Alonso, evocando un pasaje de San Pablo a los Corintios, y que solía repetir con frecuencia en sus últimas misas con las gentes de El Quiché, tal como dejaron constancia algunos ancianos catequistas y amigos que le recuerdan hoy: ‘Para vida o para muerte, os llevo en el corazón’ (2 Cor 7, 3). Fue esa plena disponibilidad para el don de sí mismo, la que le llevó al martirio, dejándonos una excelente lección de sabiduría cristiana: que hay que decir la verdad que se proclama hasta con la propia vida”.

Los mártires de El Quiché fueron beatificados el pasado 23 de abril. Siete laicos guatemaltecos y tres sacerdotes españoles, los Misioneros del Sagrado Corazón de Jesús José María Gran, Faustino Villanueva y Juan Alonso. Tanto los catequistas como los tres misioneros fueron asesinados en diversos momentos de esta larga época de violencia que sacudió Guatemala a finales del siglo pasado. Como reconocieron los obispos guatemaltecos “La vida de estos hermanos nuestros se caracterizó por sus obras. Su convencimiento de que el cristiano no puede desentenderse de la realidad en que vive ni mucho menos encerrarse en un individualismo egoísta”. Estos mártires “fueron promotores de la justicia, constructores de la paz, artesanos del bien común, defensores inclaudicables de la persona y sus derechos”.