OMPRESS-KENIA (14-03-22) Ha concluido con éxito el primer curso básico para África de Talitha Kum, la red de religiosas y religiosos que luchan contra la trata de personas en todo el mundo. El curso ha sido la respuesta a las numerosas peticiones de consagrados del continente que quieren unirse a esta red.

Talitha Kum, el “niña, levántate” de Jesús a la hija de Jairo, es la red de religiosas que lucha contra la trata de personas, esta lacra de nuestro tiempo. Nació por iniciativa de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG) y en los últimos años ha dedicado silenciosamente sus esfuerzos a prevenir, rescatar, fomentar y rehabilitar a los supervivientes de la trata de personas, promoviendo la colaboración y el intercambio de información entre mujeres y hombres consagrados en 70 países del mundo para erradicar el flagelo de la esclavitud en todas sus formas. A raíz del crecimiento de la red Talitha Kum en todo el mundo y de las numerosas solicitudes por parte de consagrados que deseaban unirse a la misma en África, Talitha Kum International, en colaboración con el Tangaza University College de Nairobi, ha celebrado “El primer curso básico de Talitha Kum en África”.

Con aproximadamente 86 participantes, el curso se dividió en dos grupos: uno de habla inglesa, francesa y portuguesa, y otro solo en inglés. El curso se dividió en seis secciones con temas como introducción a la trata de personas, prevención, protección a las víctimas, denuncia de casos y trabajo en red. El objetivo era proporcionar herramientas para comprender e identificar el fenómeno de la trata, y facilitar la prevención y el apoyo a las víctimas.

Una de las religiosas participantes en el curso, de Camerún, compartía su testimonio: “Decidí participar en el curso básico de Talitha Kum porque quería aprender más sobre la trata y poder ayudar a las personas necesitadas, así como disponer de recursos para combatir la trata de personas. El tema que más me gustó fue la ‘sensibilización de los jóvenes ante la trata de personas’. Aprendí que hay que ayudar a los jóvenes a reflexionar sobre sus decisiones, y que hay que hablar y escuchar a las víctimas. La importancia de la formación sobre la trata aquí en Camerún puede ser una oportunidad de contar con instrumentos que ayuden a identificar los diferentes casos. A veces, por ignorancia, muchas personas no saben ni se dan cuenta de los peligros, sobre todo con referencia a promesas de viajes al extranjero. Este es el reto al que nos enfrentamos. Camerún necesita sensibilizar a más y más personas, especialmente en las zonas periféricas”. Tras la formación recibida, la hermana reconocía que lo que había cambiado en ella “es el valor y el celo para luchar contra la trata de personas. Para el futuro, estoy decidida a ir a todos los rincones de Camerún para sensibilizar, sobre todo a los jóvenes, para buscar cómo llegar a las víctimas, cómo trabajar con ellas y luchar juntas contra la trata de personas”.