OMPRESS-FRANCIA (3-12-21) La Unesco se suma al 150 aniversario del nacimiento de Santa Teresa del Niño Jesús (1872-2023). Mañana sábado 4 de diciembre tendrá lugar una recepción oficial en Lisieux con representantes políticos y religiosos y la entrega de 8.000 rosas a los transeúntes para recordar a la santa.

Cada dos años, la UNESCO hace un elenco de personalidades. Se busca honrar la memoria de las personas que han trabajado en los campos de la paz, la educación, la ciencia, las ciencias sociales y la comunicación. El santuario de Lisieux propuso el nombre de Santa Teresa en noviembre de 2020 con la perspectiva del 150 aniversario de su nacimiento (2 de enero de 1873-30 de septiembre de 1897).

“El 11 de noviembre de 2021, la Conferencia General de los países miembros de la UNESCO aprobó el registro de Teresa de Lisieux”, explica el rector del santuario, el padre Olivier Ruffray. “Una joven francesa conocida en todo el mundo, una mujer de cultura, educación y ciencia, Teresa de Lisieux, a través de su personalidad y su obra examina las profundidades del corazón humano y abre posibles vías de respuesta a los hombres y mujeres de este mundo que buscan sentido, que buscan la paz personal y universal”.

Poco antes de su muerte, la santa carmelita dijo: “Quiero pasar mi cielo haciendo el bien en la tierra… Después de mi muerte, haré caer una lluvia de rosas”. A partir de 1907, el Carmelo de Lisieux publicó Pluies de roses (Lluvia de rosas), una crónica que recogía las gracias o rosas concedidas por la santa. Para recordarla, mañana tendrá lugar en Lisieux, la iniciativa “rosas ofrecidas”. El objetivo: regalar 8.000 rosas a los transeúntes del mercado de Lisieux para que ellos mismos se conviertan en actores de esta iniciativa.

La recepción oficial tendrá lugar a las 15:00 horas de este sábado en la Halle Saint-Jacques, la inmensa iglesia, joya de la arquitectura religiosa del siglo XV en Normandía. Asistirán representantes políticos, el nuncio apostólico Celestino Migliore y el rector del santuario de Lisieux, el padre Olivier Ruffray.