OMPRESS-AUSTRALIA (14-04-21) La Iglesia australiana quiere dedicar un año a conmemorar este bicentenario y a valorar lo que significa la educación católica para los fieles australianos. La primera escuela se abrió en 1820, en Parramatta, hoy un suburbio de Sídney, la capital australiana.

Aquella escuela fue fundada por el sacerdote irlandés John Therry y estaba dirigida por el laico George Marley, uno de los presos deportados a la entonces colonia penal de Australia. Estaba en la calle Hunter Street de Parramatta, y tenía 31 estudiantes. Para 1833, había 10 escuelas católicas en todo el país. Hoy, uno de cada cinco estudiantes australianos asiste a una escuela católica, lo que en cifras representa que hay 768.000 estudiantes en 1.751 escuelas en todo el país con 98.000 profesores y personal adjunto. Casi el 40 por ciento de las escuelas católicas están ubicadas fuera de las ciudades metropolitanas en comunidades regionales, rurales y remotas.

Se llegó desde aquellos pequeños inicios a la actual situación gracias a la labor de innumerables misioneras y misioneros que abrieron sus pequeñas escuelas. Como explican los obispos australianos en una carta escrita para este bicentenario: “Se trataba en su mayoría de escuelas deficientes y acogían a los niños más pobres, a menudo de zonas remotas del país. Muchos niños indígenas también fueron educados en misiones, orfanatos y escuelas en el interior. Tanto los misioneros que les enseñaron como sus propias familias reconocieron que la fe y la educación eran vitales para que se reconociera la dignidad de los primeros australianos, para que sus jóvenes tuvieran todas las oportunidades y la cultura y el patrimonio de los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres fuesen valorados por todos los australianos. La mayoría de las veces fueron las religiosas las que abrieron el camino para brindar educación católica a todos los que llegaban, pobres o no tan pobres, con valentía y generosidad. En este año del bicentenario, los obispos de Australia desean dejar constancia de nuestra gratitud por la extraordinaria contribución de los institutos religiosos a la educación en Australia”.

Las celebraciones formales debían haber comenzado en octubre de 2020 y prolongarse durante un año, pero las restricciones de la pandemia han cambiado el calendario. Lanzado oficialmente en febrero de este año, a lo largo de 2021 tendrán lugar diversos eventos a nivel nacional y estatal por toda Australia. Así el próximo 24 de mayo, fiesta de María Auxiliadora, se celebrará una misa nacional en cada estado, territorio y diócesis de Australia.

Como decían en su carta los obispos de Australia: “Tenemos la suerte de tener escuelas católicas en la mayoría de los pueblos y barrios, y campus universitarios en la mayoría de las capitales, que atienden a estudiantes de diversos orígenes y creencias. Si bien ya no provienen todos de las familias más pobres, como muchos lo fueron en el primer siglo y medio de educación católica, continuamos acogiendo y asegurando que nuestras escuelas sean accesibles para los aborígenes y los isleños del Estrecho de Torres, refugiados, personas con discapacidades y estudiantes con desventajas económicas. Junto a las familias y las parroquias, las escuelas católicas son el principal punto de encuentro de la Iglesia con los jóvenes y son parte integral de la misión de la Iglesia de transmitir la fe a la próxima generación y formar a los jóvenes a carear la futura sociedad australiana”.